25 septiembre, 2012

El Real Madrid vio la luz en la quinta jornada logrando tres puntos importantísimo que reducen la distancia que tenía la noche del sábado con su máximo rival y líder de la clasificación el FC Barcelona.

Después del ridículo que fue televisado por medio mundo con el famoso sabotaje de Vallecas era la hora del fútbol y, por encima de cualquier otra cosa, de que el Real Madrid se agarrase a la Liga, a pesar de tratarse tan sólo de la jornada 5.

Y la papeleta la resolvió con poca brillantez, pero sin mayores problemas. Corría el minuto 12 tras el tiempo inicial que se dieron los dos equipos para coger el ritmo del partido cuando Di María, que demostró volver a estar en condiciones de revalidar su condición de máximo asistente del equipo, le puso un balón desde la izquierda a Benzema para que el galo empujara a placer y tranquilizara a los de Mourinho.

El Madrid era mejor, y el Rayo Vallecano -dirigido por Paco Jémez- demasiado valiente y descarado como para poder hacer daño al Madrid. Los locales veían como el Real Madrid prefería el balón largo y las contras rápidas que tener el balón y el Rayo buscaba el control y aprovechar la suya.

Así corrió la primera parte y la segunda. Con un Madrid sin pasar problemas defensivos y buscando los espacios que le dejaba libres el Rayo hasta que en el 68, un penalti en el área de los de Jémez fue convertido por Ronaldo para acabar de apagar las luces en Vallecas.

Al final volvió Ramos y lo hizo correcto. Luego, en rueda de prensa ya se encargó de recordar a Mou que podrá castigarle, pero no evitar que le comunique cuando no está de acuerdo con algo. El miércoles, turno para los suplentes en el Trofeo Santiago Bernabéu, y luego, otra prueba de fuego antes de enfrentarse al Barcelona para saber si hay o no Liga.

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