Raúl González Blanco ha abandonado el Real Madrid después de 16 temporadas en el conjunto blanco, en el que debutó un 29 de octubre 1994 en La Romareda, en una noche en la que falló todas las ocasiones que tuvo y su equipo cayó 3-2.
Pero Jorge Valdano siguió apostando por el que se convertiría en el jugador más importante de la historia del fútbol español, ganándolo todo a nivel de clubes y quedándose con la espina de no haber triunfado en la Selección Española.
Sus más de 300 goles con el Real Madrid, 3 Copas de Europa y tantos otros títulos, no pueden hacer sombra a la persona, a Raúl, que ante todo fue un ejemplo de caballerosidad sobre el terreno de juego.
Cuando todos le dieron por muerto, él siguió entrenando como el que más, corriendo como el que más, bregando como el que más y rindiendo como el que más. Un jugador que no destacó en un aspecto concreto, pero sí en todos ellos. Un delantero irrepetible. Un capitán inigualable.
Su marcha deja un vacío imposible de llenar, el ‘7’ pesará por los siglos de los siglos, pero él se va como llegó, humilde y sin hacer ruido.
La Bundesliga parece ser su próximo reto, con la camiseta del Schalke 04. Suerte, capitán.
