Lo que faltaba después de que se conociera que un soldado norteamericano se había declarado culpable por matar por diversión. Ahora, a través de la revista alemana Der Spiegel, salen a la luz fotografías de militares estadounidenses junto a los cadáveres de menores afganos.
Concretamente son tres instantáneas que se tomaron durante una incursión en la ciudad afgana de Kandahar llevada a cabo el año pasado. Allí, al parecer, los militares acabaron con la vida de unos niños con los que, pocos minutos después de acabar con su vida, se tomaron fotografías sonrientes mientras vejaban el cuerpo sin vida de los fallecidos a los que les agarraban de los pelos de la cabeza.
Una imagen siniestra que no ha tardado en provocar reacciones dentro del ejército norteamericano donde el coronel Thomas Collins no ha tardado en pedir disculpas por el sufrimiento que las imágenes hayan podido ocasionar asegurando que “las fotografías son repugnantes para nosotros como seres humanos y contrarias a las normas y valores del Ejército estadounidense”.

