España ha logrado una contundente victoria sobre Líbano (97-51) en el Mundobasket de Turquía y recupera algo de confianza tras las inesperadas derrotas ante Francia y Lituania, que han dejado un camino complicado para los de Scariolo.
La ÑBA estuvo comandada por un sensacional Marc Gasol, pero por primera vez en todo el campeonato funcionó mejor la llamada ‘segunda oleada’, con Llull como destacado, que impuso otro ritmo al partido.
Los dos primeros cuartos fueron malos, con fallos en el rebote defensivo y una defensa poco atenta, pero se mejoró tras el descanso.
Sin embargo, España está condenada, salvo carambola o derrota propia ante Canadá, a terminar tercera de grupo, lo que le enfrentaría a Rusia o Grecia, previsiblemente los helenos, y a EE.UU en cuartos de final.
Está claro que a un partido se puede ganar a cualquiera, pero las sensaciones no son las mejores…
