Si la semana había arrancado con una positiva subida del Ibex 35 pese a las informaciones del riesgo de la economía irlandesa, la práctica confirmación de que la Unión Europea tendrá que rescatar a Irlanda ha tumbado en la jornada del martes la bolsa española.
Y es que, en la fila de las maltrechas economías, España sólo está dos puestos por detrás de Irlanda, con Portugal entre medias, y las miradas del rescate rozan de refilón nuestra economía.
Bruselas urge a España a llevar a la práctica las reformas de junio, la laboral y la de pensiones, así como el Gobierno pone las pilas a las cajas de ahorro para que formen bancos.
Todo esto crea una incertidumbre que ayer hizo bajar el Ibex 35 un 2,46%, su mayor caída desde agosto, hasta los 10.095 puntos, a punto de perder la barrar de los diez mil. Y como de globalización se trata, el resto de parqués europeos también cerraron a la baja, París, Londres y Milán por encima del 2%.
Para colmo, llueve sobre mojado, pues las pérdidas del Ibes 35 este año ya van por el 15%.
