Dos grandes rivales, dos figuras del ciclismo, pero ante todo dos amigos. Alberto Contador se disculpó ayer por su ataque cuando Andy Schleck tuvo una avería en la bicicleta, que le propició perder el maillot amarillo a favor del de Pinto.
Unos dicen que lo de Contador fue lícito, otros que debió esperar. En cualquier caso, él no quería que por ese incidente se rompiese su amistad con Schleck, así que ambos han zanjado el asunto danto la razón al otro.
“Somos amigos y yo quería pedir disculpas, no vamos a arruinar esta amistad por lo que ocurrió ayer”, aseguraba Contador, mientras que Schleck reconocía no haber “olvidado lo que pasó en la etapa de Spa, mi Tour se habría acabado y no habría vestido el maillot amarillo, así que no me puedo quejar”.
El jueves, con llegada en alto en el Tourmalet, se espera que Schleck ataque con todo, pues si no sale de amarillo –y con margen– de esa etapa, sus opciones de ganar el Tour habrán terminado.
