Alberto Contador ya tiene la pistola cargada para disparar el domingo al cielo de París el que se convertirá en su tercer Tour de Francia.
La etapa reina de hoy, que ha transcurrido entre Pau y el Col du Tourmalet ha sido la sentencia del madrileño a las opciones de Andy Schleck para vestirse de amarillo.
El luxemburgués atacó desde casi el inicio del puerto, que marcaba el final de la etapa por segunda vez en toda la historia de la ronda gala, pero Contador aguantó el tirón e incluso amagó con lanzar su propio ataque, pero finalmente le regaló la etapa a un combativo Schleck.
El gesto de Contador de no disputar el sprint ha sido de una educación exquisita, aunque ha privado a los espectadores de ver un final épico entre la niebla que poblaba el puerto pirenaico.
Para la contrarreloj del sábado, queda ajustar algunas posiciones del top 10, especialmente saber si Samuel Sánchez recortará los tres minutos y medio de desventaja con Schleck y finalizará segundo.
En cualquier caso, a Contador sólo le queda lucirse y disfrutar de un nuevo triunfo del deporte español.
